El Congreso del Estado de México abrió un espacio de análisis sobre los riesgos que enfrentan niñas, niños y adolescentes en internet, con la presentación del informe ‘Disrupting Harm en México’, investigación que aborda las distintas formas de abuso y explotación sexual facilitadas por las tecnologías digitales.
El encuentro contó con el respaldo del diputado Rigoberto Vargas Cervantes, presidente de la Comisión de Educación, Cultura, Ciencia, Tecnología e Innovación del Congreso mexiquense, quien impulsó la presentación del estudio con el propósito de generar un diálogo sobre las medidas necesarias para fortalecer la protección de las infancias y adolescencias en los espacios digitales.
El informe es resultado de los trabajos de ECPAT International, INTERPOL, Unicef Innocenti y Unicef México, con financiamiento de Safe Online, y contempla información obtenida mediante encuestas a adolescentes de entre 12 y 17 años y sus familias, además de consultas con instituciones encargadas de brindar atención a víctimas, proveedores de servicios judiciales, análisis legislativos y revisión de casos.
Durante la presentación, José Antonio Ruiz Hernández, oficial nacional de Protección a la Infancia de Unicef, señaló que la violencia sexual contra menores puede presentarse en distintos entornos, entre ellos el familiar, comunitario, escolar y digital, por lo que advirtió que ninguno de estos espacios representa por sí mismo una protección absoluta.
El especialista explicó que la investigación también analiza la manera en que internet, las redes sociales, los servicios de mensajería, los videojuegos en línea, las transmisiones en vivo, el almacenamiento en la nube y las herramientas de inteligencia artificial pueden ser utilizados para facilitar conductas de abuso y explotación sexual.
Uno de los principales datos revelados durante el encuentro fue que 13 por ciento de las personas menores de edad habría experimentado alguna forma de abuso o explotación sexual facilitada por la tecnología durante el último año, equivalente a alrededor de 1.6 millones de personas. Además, el estudio señala que 47 por ciento de quienes enfrentaron este tipo de violencia sufrió más de un incidente.
Entre las situaciones identificadas se encuentran el envío de imágenes sexuales no solicitadas, peticiones para compartir fotografías o videos íntimos y ofrecimientos de dinero o regalos a cambio de material de carácter sexual.
En su participación, la diputada María del Consuelo Estrada Plata, del Partido del Trabajo, llamó al sector educativo a involucrarse en la prevención y a fortalecer la responsabilidad de las y los estudiantes tanto dentro de las aulas como en sus hogares.
Por su parte, la legisladora Maricela Beltrán Sánchez, de Movimiento Ciudadano, señaló que en el Estado de México existen antecedentes relacionados con el reclutamiento de menores mediante redes sociales y videojuegos en línea. También indicó que se han identificado mecanismos de captación a través de invitaciones directas realizadas mediante estas plataformas.
Durante el evento, especialistas coincidieron en la necesidad de fortalecer las acciones de prevención, detección y atención de los casos de violencia sexual digital, particularmente mediante la coordinación entre autoridades, instituciones educativas, familias y organismos especializados.
Finalmente, se realizó un panel con la participación de Tania Montcerrat Granados Cervantes, secretaria ejecutiva del Sistema de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes; Magdaleno Reyes Ángeles, director general de los Servicios Educativos Integrados al Estado de México, y Elsa Lourdes Fuerte Robles, directora general del Consejo Escolar para el Bienestar del gobierno estatal.
En este espacio se analizaron las estrategias que pueden implementarse para prevenir y atender los riesgos que enfrentan las infancias y adolescencias tanto en los entornos sociales como en las instituciones educativas, ante el creciente uso de plataformas y herramientas digitales.
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