Salud Mental Digital

Martha
Nava

Salud Mental Digital

16/09/2021
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Las redes sociales son un arma de dos filos, así como pueden poner en un pedestal pueden acabar con algo o alguien. Son una fuente de inspiración que motivan a muchos o son una fuente de ansiedad y toxicidad que está afectando a muchos más. Lo cierto aquí es que el uso indiscriminado de las redes sociales ha provocado una serie de problemas de salud mental en sus usuarios, al grado de que si, soy honesta, estas deberían de tener una alerta sanitaria, indicando que el abuso en su consumo/uso puede ser dañino para la salud mental.

Y sí, tal vez suene un tanto exagerado que lo diga así, pero recientemente The Wall Street Journal publicó una serie de artículos que dejan al descubierto investigaciones que la red social Facebook Inc. llevó a cabo sobre sus plataformas y en las cuales se deja en evidencia el daño que muchas de estas provocan en sus audiencias. Y es que lo que ocasionan en la salud mental no es menor, pues por ejemplo un documento en específico sobre la influencia que ejerce Instagram en los jóvenes señala que más del 30% de las adolescentes se sienten aún peor con su cuerpo una vez que entran a esa red social.

Ciertamente, esto es algo que no se puede pasar por alto. Pues si somos honestos y hacemos un trabajo de introspección sobre cómo las redes sociales en general han impactado nuestra autopercepción y la idealización que tenemos sobre aquello que “debemos” alcanzar en nuestra vida -en el rubro que gusten-, podemos descubrir que en mayor o menor medida el valor que damos a lo que somos y hacemos baja mucho, mientras que si llevamos una vida alejada de las redes sociales o limitada hasta el punto en el que sólo las usamos para mantener contacto con nuestros seres queridos a la distancia probablemente no nos sintamos tan influenciados por ellas.

Por algo el ser “influencer” ha sido un “trabajo” que ha tenido un fuerte impacto sobre las marcas, sin embargo esto aunque pareciera ser positivo, no lo es. Nada menos esta serie de investigaciones habla del aumento en la ansiedad en sus usuarios, por ejemplo indican que, en el caso de Instagram, la comparación entre la realidad y algunos de los perfiles “puede alterar la manera en que las jóvenes se ven a sí mismas”. Hubo un estudio realizado en 2017 por la Royal Society of Public Health del Reino Unido en el que se determinó que Snapchat e Instagram eran las redes sociales con mayor probabilidad de “inspirar sentimientos de ansiedad y de ser inadecuado”, mientras que siete de cada diez jóvenes -de una muestra de 1.500 de entre 11 y 25 años- dijeron que instagram les hacía sentirse peor sobre su imagen corporal. Y esto no ha cambiado, por el contrario la situación ha empeorado pues un estudio realizado por la misma red social en 2019 concluyó que Instagram empeoraba los problemas de imagen corporal en una de cada tres jóvenes adolescentes.

Si bien las redes sociales en general han evolucionado para convertirse en plataformas de distracción para muchos usuarios y como puntos de venta para otros, la realidad es que estas no nacieron con ese fin, y como se lo he explicado a muchos de mis clientes, las redes sociales son en esencia eso: redes sociales digitales, una forma de contectar personas que o no se conocen o están lejos y estas son un excelente medio de comunicación. Pero su crecimiento indiscriminado ha provocado que sus audiencias padezcan las consecuencias y, en este caso, estamos hablando de problemas en la salud mental en las nuevas generaciones.

Twitter: @Mar_Naa



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