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La violencia contra la mujer ni  se canta, ni  se baila

La violencia contra la mujer ni se canta, ni se baila

Vivimos en un país libre y cada uno puede elegir que ver, escuchar, que decir o que callar, la libertad de expresión es un derecho y tampoco creo que se tenga que prohibir, pero si no se consume, no genera y no vende.

26/11/2021 |   Toluca |   Vanessa Meléndez Valles

En el marco del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer una vez más cientos de mujeres salieron a las calles a gritar, a exigir respeto y mostrar su indignación ante las terribles y negras cifras de asesinato, desapariciones, violaciones y maltrato al género femenino.


Podría exponer una serie de números escalofriantes de las mujeres que han sido víctimas de estos casos, pero lo que quiero exponer en este artículo es como la influencia de la música y sus videos están promoviendo en nuestros hijos estos mensajes violentos hacia las mujeres.


Como padres y madres de familia, como sociedad, como maestros y como personas no estamos protegiendo a nuestras hijas e hijos de convertirse en víctimas y victimarios de un fenómeno así. Es muy bien sabido que <>, pues también nosotros somos lo que <>. Nuestros cerebros van aprendiendo y absorbiendo todo lo que desde pequeños miramos y escuchamos en casa.


Hoy me pregunto ¿por qué tengo que salir a las calles a gritar y a implorar respeto, cuando es desde las familias en dónde se tiene que inculcar? Y todo esto lo digo ya que absurdamente en los medios de comunicación se transmite un spot que habla sobre el acoso y la violencia hacia la mujer e inmediatamente después aparece una locutora o locutor presentando una canción de reggaetón, un género musical que fomenta la misoginia, no por su música, pues el ritmo y el efecto que produce puede ser contagioso e inconscientemente puede llevarnos al movimiento de nuestro cuerpo. Más bien lo digo por el contenido de sus letras, que muestra a la mujer vulnerable y donde se dirigen a ella con sobre nombres como “gata” o “zorra”; dónde acepta órdenes que la ponen en una situación de vulnerabilidad como “ponte contra la pared” o “ te voy a dar duro” entre otras frases que se pueden escuchar en cualquier canción de reggaetón. Incluso en otros géneros se hace alusión a estos temas, como son la banda, el trap o de artistas urbanos; que muestran al género masculino como aquel sujeto vigoroso, dominante, fuerte y adinerado que usa joyas, cadenas de oro, piercings y que conduce autos de lujo.


La música, letra y estas mismas canciones que están sonando en la radio y que son vistas y escuchadas en internet, hace que los mensajes sean directos a los niños y jóvenes que se están formando para ser los próximos padres de familia, son los ciudadanos que tendrán un rol dentro de nuestra sociedad en unos años.


¿Es entonces la siguiente mujer que será golpeada por el marido, la siguiente chica que será violada por su compañero de la escuela, su vecino o incluso su propio hermano?, pues el mensaje que escucharon, bailaron y cantaron estos jóvenes una y mil veces en una fiesta, en su casa o concierto su cerebro lo guardó y se almaceno como parte de su ser.


Es curioso lo hipócritas que podemos ser como sociedad al prohibir escuchar el tema de “Ingrata” de Café Tacuva o la canción de “Mátalas” que interpreta Alejandro Fernández, por considerarlas misóginas, pero temas como “Rakata” de Wisin y Yandel, “La Gata” de Nicky Jam, o la canción “Cuatro Babys” de Maluma, un tema que de acuerdo a un estudio de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Chile llamado “Ni pobre diabla ni candy: Violencia de género en el reggaetón” analizó la violencia sexual, económica, simbólica y
psicológica de los temas del género urbano y mostró que en esa canción se contabilizaron un total de 44 menciones de violencia, ubicándola como una de las letras más violentas.


Como adultos y como padres somos los responsables de dar dirección a los niños y jóvenes que tenemos en casa y ellos no están preparados, ni tienen el criterio suficiente para discernir los mensajes positivos o negativos de las canciones, ya que están en una etapa de desarrollo, crecimiento y aprendizaje.


Toda canción, video o película, transmite mensajes que distorsionan los pensamientos de los jóvenes directa o indirectamente, según el nivel de educación de cada uno; y creo que el reggaetón, algunos temas de banda e incluso el rock puede reforzar la cultura machista y desigual promoviendo la violencia contra la mujer a través de sus letras y la falta de control que existe sobre los medios de difusión y de los lugares donde se escucha ciertas canciones, no importando el género.


Vivimos en un país libre y cada uno puede elegir que ver, escuchar, que decir o que callar, la libertad de expresión es un derecho y tampoco creo que se tenga que prohibir, pero si no se consume, no genera y no vende.


Somos los arquitectos de los cerebros de nuestros hijos, tanto para lo bueno como para lo malo. Si no queremos que nuestras hermanas, madres, esposas, hijas y nietas sean violentadas entonces recuerden que la violencia contra la mujer ni se canta, ni se baila.







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