¿POR QUIÉN VOTARÁS?

Ricardo
Joya

¿POR QUIÉN VOTARÁS?

05/06/2018
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Las personas siempre decidimos. Se estima que tomamos entre 250 y hasta 2 mil 500 decisiones por día. Los especialistas advierten que la peor condición para hacerlo es cuando estamos enojados y puede ser ¡terrible!
¿Por quién votarás? Es la pregunta que más he escuchado en la última semana. Muchos aún no deciden y buscan alguna perspectiva para votar el domingo 1 de julio, aunque las encuestas indican que solo 20 por ciento de los mexicanos no define su intención.

El 1 de julio más de 89 millones de mexicanos podremos decidir… o dejar que unos cuantos lo hagan.
Exactamente en cuatro lunes más, el 2 de julio, despertaremos con un ganador para la Presidencia de la República y en otros cargos más. Esperemos que no haya duda del triunfo y el resultado sea reconocido y respetado por el resto de los contendientes, así como por todos los sectores de la sociedad.

Las opciones que plantean los candidatos se resumen –aparentemente- en dos opciones: continuar la ruta que hemos andado en las últimas tres décadas o girar 180 grados para “probar” otra alternativa.

¿Qué queremos resolver?, ¿Cuál es el problema que nos interesa atender? Serían las preguntas iniciales para elaborar nuestra decisión. ¿Exactamente qué deberá solucionar el próximo gobierno y qué alternativas han ofrecido para hacerlo?
Ya que determinamos los problemas: corrupción, inseguridad, situación económica, educación, empleo, entre otros, es importante reflexionar sobre ¿Qué ha hecho que el problema sea de esta forma?, ¿Qué condiciones mantienen la situación así?, ¿Cuáles son los aspectos positivos y negativos de esta situación?, ¿Qué se desea cambiar de la situación presente? y ¿Quiénes son los involucrados en esa circunstancia?

A partir de ahí, podemos pensar qué sucederá si tomamos una u otra opción. ¿Qué ocurrirá? En este punto conviene llevar los escenarios al extremo para comparar y valorar cuál sería la dimensión de nuestra decisión.

Es complicado saber exactamente qué pasará, porque una persona cambia cuando asume el poder, sobre todo en un modelo presidencial como el nuestro, donde concentra muchas facultades para gobernar, pero sí podemos obtener información de cómo lo han hecho –ellos o sus partidos.

Preguntar a otras personas nos ayuda a evitar que nuestra perspectiva esté sesgada y ubicar los “pros” y “contras” de la decisión. Se vale hacer una lista y comparar –con la cabeza bien serena- las alternativas y descartar las que no sean las mejores.

Ojalá decidamos pensando en todos los mexicanos y no en lo individual, porque ese afán personalista -que nos caracteriza en mucho- es lo que ha provocado que estemos como estamos. Nuestra circunstancia no la cambiará una sola persona. Será tarea de todos, siempre.
Twitter: @RJoyaC



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