Aprobación de AMLO gracias a presidentes anteriores

Javier
Martinez

Aprobación de AMLO gracias a presidentes anteriores

12/06/2019
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**Acuerdo arancelario catapulta a Ebrard**

**Lozoya se enfrenta a la realidad de la justicia**

*Limitar circulación de autos de Morelos con tintes de revancha política*

La aprobación de Andrés Manuel López Obrador en la encuesta de El Universal, y su cuarto lugar entre lo presidentes del mundo, son una muestra de la paciencia que tiene La Mayoría Silenciosa ante el hartazgo que tenía contra las administraciones anteriores. El origen de la aceptación del presidente no está en sus acciones, está en las acciones de las anteriores administraciones, quienes no hicieron nada para acabar con la inseguridad, la corrupción y la falta de oportunidades para las minorías.

Las anteriores administraciones permitieron de todo, negocios para sus amigos, corrupción para los suyos, inseguridad para la gente, privilegios obscenos para sus familias, formas de cogobierno con sus parejas, muertes al por mayor en las calles, pero sobre todo cinismo ante La Mayoría Silenciosa.

Esto generó un hartazgo en la población que la obligó a buscar nuevos horizontes en el plano de gobierno, la figura más visible y critica del sistema, en esos momentos, era López Obrador; no había que buscar mucho, todos se volcaron para llevarlo al poder.

Las condiciones del país lucen catastróficas por donde se vea, esto ha sido aprovechado por los inconformes y la oposición para atacar cualquier acción emprendida desde el Gobierno Federal; esto contrasta con los números del sondeo en donde La Mayoría Silenciosa aprueba con casi 73% el desempeño del presidente. Sin duda, la madurez de la gente dará tiempo y paciencia para avanzar a mejores estadios.

El combate a la corrupción y la educación pasaron de panzazo, los programas sociales son bien aceptados. Migración, marchas y plantones fueron reprobados en la encuesta.

La expectativa de gobierno cayó 8 puntos para situarse en 65%, esto quiere decir que La Mayoría Silenciosa poco a poco muestra su inconformidad con las formas de gobierno y de hacer las cosas por parte de López Obrador.

De acuerdo con los números, el presidente todavía tiene un bono de aceptación, lo cual le dará tranquilidad, misma que irá perdiendo, por una razón muy sencilla, quienes los conocen saben que no cambiará su forma de pensar ni de hacer las cosas. Si todo marcha conforme a su forma de pensar, sólo está desmantelando el sistema que tanto ha perjudicado a México en las últimas 5 décadas, para sentar las bases al próximo gobierno de izquierda. Ojalá así sea por el bien de La Mayoría Silenciosa.

En el Gobierno Federal

La actuación de Marcelo Ebrard, ante la intención de Donald Trump para imponer aranceles a productos mexicano, sin duda lo mete al escenario de la sucesión presidencial; el manejo de la crisis, su facilidad para hablar del tema, la aceptación del problema y el trabajo a realizarse en el futuro dejó contenta a La Mayoría Silenciosa.

Su siguiente paso será la reunión del G20 en Osaka, Japón, para después encabezar un encuentro México-China en Beijing, reuniones que lo pueden catapultar hasta el primer lugar de las preferencias para suceder a López Obrador, carrera que, aunque es prematura, por el momento es encabezada por Tatiana Clouthier.

En México

Emilio Lozoya no se presentó como le fue requerido para conservar el amparo que evita su detención. Al considerar que no existen las garantías en su comparecencia para evitar que la Fiscalía General solicite sea sujeto de prisión preventiva, por el delito de lavado de dinero.

¡Sorpresa! -para el exfuncionario de Pemex- Toda La Mayoría Silenciosa padece lo mismo, no tiene garantías, no hay Estado de Derecho, el Poder Judicial de cualquier parte del país no tiene bases jurídicas, es un aparato selectivo de persecución (en su caso), en los casos en donde se involucra al ciudadano común, la aplicación de la justicia tiene que ver con sus recursos económicos, no con la ley.

En la Ciudad de México

La medida para limitar la circulación de autos del estado de Morelos en la capital mexicana tiene todos los tintes de revanchismo político; en primer lugar, porque es una entidad que no cobrar tenencia, eso le permite que miles de autos soliciten placas, que le repercuten en beneficios económicos y, en segundo lugar, por la negativa del gobernador, Cuauhtémoc Blanco, a someterse con el partido Morena.

La gobernadora de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, deberá caminar con paso seguro, porque la Constitución es muy clara acerca del libre tránsito; en caso de normas, todas las reglas deben ser parejas para las entidades aledañas. Ahí un caso para los jurídicos del país, quienes por cierto no han levantado la voz y los únicos perjudicados son La Mayoría Silenciosa de ese estado.



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