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Barriga llena, corazón.... ¿triste?

Barriga llena, corazón.... ¿triste?

Osiris Pichardo Nutrióloga y psicoterapeuta
01/07/2016 |   Toluca

En el consultorio me he encontrado con muchos pacientes que me refieren que comen por ansiedad, incluso muchas veces reconocen que lo que sienten no es hambre sin embargo las ganas de comer son intensas y generalmente los alimentos que les parecen reconfortantes son ricos en grasa, en hidratos de carbono y en azúcares.

¿Te ha pasado? es más común de lo que parece; aunque es importante saber que existen ciertas características que suelen ser comunes en estas personas, la mayoría de ellas combinan perfeccionismo, ansiedad, baja autoestima y estrés; como consecuencia su gran deseo de comer se debe al deseo de controlar el estrés que los rebasa, que a su vez viene de la ansiedad y angustia de no manejar satisfactoriamente otros aspectos de su vida; por lo tanto, tienen la sensación de ser dominados por la comida; otra característica imperante es que usualmente provienen de familias en las que la comida se ha convertido en un instrumento para aliviar tensiones, estrés o ansiedad. Como puedes ver, la sensación principal es la ansiedad, no el hambre.

Es cierto que la comida es un medio para comunicar amor, sin embargo debemos saber que usarla para premiar o castigar puede dejar huellas emocionales en nuestra historia, de tal forma que en la memoria quedan asociaciones importantes y esto más adelante puede llevarnos a rechazar o preferir ciertos alimentos. Debido a estas huellas emocionales, es común que la comida sea un refugio cuando tenemos hambre de cariño o estamos pasando por un momento triste. Recuerda que la manera en que comemos y el alimento que elegimos nos da información muy valiosa sobre nosotros mismos, cómo estamos o qué nos falta.

Todo esto puede llegar a tal grado que podemos llegar a convertirnos en un COMEDOR EMOCIONAL, ¿cómo saber si lo eres? revisa qué de lo que sigue es cierto para ti:

*Pesentas problemas con tu peso corporal y fracasas en las dietas
*Comes rápidamente grandes cantidades de alimento sin seleccionar sabores
*No sabes controlar correctamente tus emociones y tienes cambios repentinos en el estado de ánimo
*Buscas sentirte bien con la comida
*Comes desordenadamente, no importa si tienes hambre o no
*No puedes evitar alguna comida y/o no puedes parar de comer
*Sientes remordimientos después de comer

¿Te identificas con esto? Entonces lo que hay que hacer es identificar el origen y saber qué sentimientos o emociones te llevan a las ganas de comer, qué tipo de alimentos calman tus emociones negativas, qué situaciones te llevan a la ansiedad por la comida, y finalmente ¿qué necesidad estás tratando de suplir? Es importante el autocontrol y el seguimiento de tus acciones y emociones. Afortunadamente la psicoterapia puede ayudarte con esto y además te ayuda a mejorar tu autoestima, controlar tus impulsos hacia la comida y la ansiedad.

¡No trates de llenar huecos emocionales con los alimentos, mejor liberate y mantén al corazón contento!
¿Necesitas ayuda?
osirispichardo@mail.com











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